Catedrales deportivas

Todos sabéis que no soy mucho de hablar sobre temas religiosos, y esta vez, aunque el título intente engañaros, no va a ser menos, con una gran diferencia, a pesar de hablaros de catedrales, las de hoy son deportivas, es decir, los centros más importantes dentro de cada deporte.

Circuito Assen

Una catedral suele ser lo máximo en cuanto a templos se refiere, es por supuesto el edificio más emblemático, ya que representa el punto de encuentro entre el hombre y la divinidad, en ese caso, entre los deportistas que se imponen en las diferentes disciplinas y los aficionados que los alaban y elogian en todo el mundo.

Vamos a empezar con el motociclismo. Es muy habitual escuchar decir que la catedral del motociclismo es el circuito de Jerez que en los últimos años llegar a alcanzar cotas de 140000 aficionados, pero normalmente esta denominación se refiere al motociclismo español en concreto pues cualquier aficionado que se precie, sabe perfectamente que la catedral mundial es el circuito de Assen en Holanda.

Aunque son muchas las atribuciones que se le adjudican al circuito para justificar este calificativo, como el olor a gasolina de cada curva o las míticas disputas entre los mejores pilotos de la historia que aquí se han producido, Crivillé y Dohan, Kevin Schwantz y Wayne Rainey o Chris Vermeulen y James Toseland, la verdadera razón por la que adquiere este calificativo es por ser el único circuito que ya existía antes de comenzar a realizarse el mundial.

Circuito de Assen

Por tradición se conservan sus peculiares características iniciales, como por ejemplo que se corra el sábado y no el domingo, ya que el sábado era el día libre de los holandeses y el domingo se celebraba el mercado de ganado. Otra tradición es celebrarlo siempre el último sábado de junio, algo que se lleva haciendo desde 1925 con excepción de los tres años de la Segunda Guerra Mundial.

Ahora nos trasladamos al deporte de la raqueta, el tenis. La Catedral sin duda es Wimbledon. Este torneo es el más antiguo y prestigioso del mundo y se lleva a cabo en Gran Bretaña entre junio y julio. Se disputa sobre césped, y salvo problemas con las lluvias, dura dos semanas. El primer torneo data de 1877 y fue organizado por All England Tennis and Croquet Club, y los únicos partidos jugados fueron individuales masculinos con tan solo 22 espectadores.

Aquí se ha disputado el considerado el mejor partido de la historia del tenis, la final entre Rafael Nadal y Roger Federer en 2008 que supuso el fin de ciclo del segundo, y el comienzo del reinado del primero. Duró más de 4 horas, además de varias interrupciones por la lluvia, fue espectacular. Otros duelos increíbles, estuvieron protagonizados por Björn Borg a John McEnroe en la final de 1980 o Roger Federer y Andy Roddick en la de 2009.

Wimbledon

Por último nos vamos al deporte rey, el fútbol. Aquí existe mucha controversia pues cada país asigna la Catedral a un estadio propio, pero sin duda el más reconocido mundialmente es el estadio de San Mamés, dónde juega, o más bien jugaba porque acaba de ser demolido para levantar el Nuevo San Mamés, el Athletic Club de Bilbao. Su historia dice que la denominación de Catedral procede de en principio por estar dedicado a un santo (“¿A dónde vas?” se decía. “A San Mamés- ¿A la ermita? – No, a la Catedral”). Este término continuó debido a su gran tradición.

Estadio de San Mamés

 

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